Nuestra Señora de Malvinas

domingo, 17 de diciembre de 2017

Oración a Nuestra Señora de Luján, Fundadora, Patrona y Dueña de Argentina



Oh Inmaculada Virgen de Luján/
Fundadora, Patrona y Dueña de Argentina/
Que por el milagro de los bueyes y la carreta/
Decidiste para siempre quedarte en nuestra Patria/
Mira a tus hijos argentinos/
Divididos y enfrentados/
Por extrañas ideologías/
Que de la Ley de Dios hacen mofa/
Y conducen a la Patria/
Por el camino de la lucha entre hermanos./
Haz que tu Hijo, oh Madre amantísima de Luján,/
Que con su Cuerpo crucificado y con sus heridas abiertas/
Abate el muro de odio que a los hermanos separa/
Derrame sobre tus hijos argentinos,/
su Sangre, la Sangre Preciosa del Cordero,/
Que contiene en sí al Espíritu Santo, el Divino Amor,/
Para que bañadas nuestras almas y corazones/
Y regada Nuestra Patria amada con la Sangre de Jesús,/
Rey de la paz,/
Reine en la Argentina toda, en la Nación, en las familias/
Y en los argentinos/
De una vez y para siempre/

Cristo Jesús, Nuestro Rey, Dueño y Señor. Amén./

martes, 12 de diciembre de 2017

sábado, 2 de diciembre de 2017

Amar la patria es el amor primero y es el postrero amor después de Dios


Canción del amor patrio

Amar la patria es el amor primero
y es el postrero amor después de Dios;
y si es crucificado y verdadero,
ya son un solo amor, ya no son dos.

Amar la patria hasta jugarse entero,
del puro patrio Bien Común en pos,
y afrontar marejada y viento fiero:
eso se inscribe al crédito de Dios.

Dios el que no se ve, Dios insondable;
de todo lo que es Bien, oscuro abismo,
sólo visible por oscura Fe.

No puede amar, por mucho que d’Él hable
del fondo de su, gélido egoísmo,
quien no es capaz de amar ni lo que ve.
Leonardo Castellani

jueves, 30 de noviembre de 2017

Gloria eterna a los 44 nuevos héroes de Argentina, los tripulantes del submarino ARA San Juan


Con profundo dolor se confirma, de manera oficial, 
lo que podía ser una de las más trágicas posibilidades: que 
los tripulantes del ARA San Juan
ya no están vivos.
Con el alma estrujada por el dolor, sin embargo damos gracias a Dios, ya que esto significa que Nuestra Amada Patria Argentina
tiene 44 Nuevos Héroes, 
que se suman a los Héroes que combatieron en las Invasiones Inglesas, en Obligado, en la lucha contra el marxismo, en Malvinas...
Sus cuerpos descansan en las profundidades del Mar Argentino,
pero sus almas, desde el cielo, "hacen guardia junto a las estrellas" y, unidos al Ángel Custodio de Argentina, bajo las órdenes del Rey de ángeles y hombres, Cristo Jesús, y de la Reina de cielos y tierra, Nuestra Señora de Luján, velan por nuestra Patria, acechada hoy más que nunca por innumerables enemigos internos y externos.
¡Gloria eterna a los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan!
¡Viva la Patria! 

A continuación, brindamos el comunicado oficial del Ministerio de Defensa y la Armada Argentina.

Comunicado del Ministerio de Defensa y la Armada Argentina - Finalización del operativo de búsqueda y rescate del submarino ARA "San Juan" - se inicia fase de búsqueda
Se da por terminada la fase de búsqueda y rescate al haberse agotado completamente las posibilidades de rescatar con vida a la tripulación del ARA "San Juan", dicha fase de búsqueda y rescate se prolongó más de el doble de días en que se podía esperar una posibilidad de sobrevida de la tripulación o de parte de la misma.
A partir de este momento se entra en la fase de búsqueda, o sea el objetivo es únicamente poder localizar la ubicación exacta del ARA "San Juan" en el lecho marino.
Ofrendaron su vida por la Nación y en acto de servicio:
Capitán de fragata Pedro Martín Fernández (comandante de la unidad)
Capitán de corbeta Jorge Ignacio Bergallo
Teniente de navío Fernando Vicente Villareal 
Teniente de navío Fernando Ariel Mendoza
Teniente de navío Diego Manuel Wagner
Teniente de navío Eliana María Krawczyk
Teniente de navío Víctor Andrés Maroli
Teniente de fragata Adrián Zunda Meoqui
Teniente de fragata Renzo David Martín Silva
Teniente de corbeta Jorge Luis Mealla
Teniente de Corbeta Alejandro Damián Tagliapetra 
Suboficial Principal Javier Alejandro Gallardo
Suboficial Primero Alberto Cipriano Sánchez
Suboficial Primero Walter Germán Real
Suboficial Primero Hernán Ramón Rodríguez
Suboficial Primero Víctor Hugo Coronel
Suboficial Segundo Cayetano Hipólito Vargas
Suboficial Segundo Roberto Daniel Medina
Suboficial Segundo Celso Oscar Vallejos
Suboficial segundo Hugo Arnaldo Herrera
Suboficial segundo Víctor Marcelo Enríquez
Suboficial segundo Ricardo Gabriel Alfaro Rodríguez
Suboficial segundo Daniel Adrián Fernández
Suboficial segundo Luis Marcelo Leiva
Cabo principal Jorge Ariel Monzón
Cabo principal Jorge Eduardo Valdez
Cabo principal Cristian David Ibáñez
Cabo principal Mario Armando Toconas
Cabo principal Franco Javier Espinoza
Cabo principal Jorge Isabelino Ortiz
Cabo principal Hugo Dante Cesar Aramayo
Cabo principal Luis Esteban García
Cabo principal Sergio Antonio Cuellar
Cabo principal Fernando Gabriel Santilli
Cabo principal Alberto Ramiro Arjona
Cabo principal Enrique Damián Castillo
Cabo principal Luis Carlos Nolasco
Cabo primero David Alonso Melián
Cabo principal Germán Oscar Suárez
Cabo primero Daniel Alejandro Polo
Cabo principal Leandro Fabián Cisneros
Cabo principal Luis Alberto Niz
Cabo principal Federico Alejandro Alcaraz Coria 
Cabo segundo Aníbal Tolaba


viernes, 24 de noviembre de 2017

Cuando ocurren tragedias como la del ARA San Juan

      


      Cuando ocurren tragedias como la del ARA San Juan, es necesario que todo el país, toda la Nación –en este caso, Argentina-, además de elevar oraciones al Altísimo por las almas de los compatriotas fallecidos, reflexione y recapacite acerca de qué es lo que llevó a semejante tragedia. En caso contrario, se corre el riesgo de repetir, en breve tiempo, otra tragedia de igual signo o incluso peor.
         ¿Por qué se llegó a esta situación?
         Podríamos decir, más allá de los hechos puntuales de corrupción y de abandono de una política de Estado que considere a las Fuerzas Armadas en su conjunto como la columna vertebral de la Nación –de lo cual rendirán cuentas ante Dios y ante los hombres, algún día, sus responsables-, debemos decir que se llegó a este estado por el abandono, el rechazo, el olvido, o la suplantación por equivalentes ideológicos –y por lo tanto, patológicos-, de la idea y de la noción misma de “Patria”.
         ¿Qué es la Patria? ¿Debemos amarla hasta dar la vida? Si es así, ¿por qué? La respuesta a estos interrogantes puede ayudarnos a construir un futuro mejor que el presente para los argentinos.
         La Patria es, para un católico, un don de Dios, un regalo de Dios; está representada en la Bandera Nacional que, en nuestro caso, se identifica y se fusiona con el Manto de la Inmaculada de Luján, pues el General Belgrano se inspiró en la Virgen de Luján para dar los colores a la Enseña Nacional. La Patria abarca mucho más que el territorio físico, geográfico, de la Nación. Es un concepto y una realidad espiritual, que trasciende lo meramente material. La Patria es la “tierra de nuestros padres”, la tierra que nos legaron nuestros padres, pero en la Patria están comprendidas, además de la extensión geográfica, la historia en común de un pueblo, sus tradiciones, su lengua, su religión. En nuestro caso, en los orígenes de nuestra Patria, está la Religión Católica, Apostólica y Romana, porque la Patria Argentina decretó su Independencia el 25 de Mayo de 1810 en un acto de asunción soberana de su derecho de auto-gobierno y como muestra, al mismo tiempo, de fidelidad al Rey de España, sin renegar nunca ni de sus orígenes hispanos ni de su religión católica, y firmó su Independencia en el Congreso de 1816 a los pies del Cristo de los Congresales; en los orígenes de nuestra Patria están el idioma español y la cultura española, como dones de la Madre Patria, España; están el Ejército y las Fuerzas Armadas, como elementos de Defensa Nacional, que posibilitaron la unidad nacional frente al intento de canibalización de los enemigos de la Patria –el Combate de Obligado es un ejemplo de cómo los enemigos anglo-franceses, de no oponérseles resistencia, se habrían apropiado de estas tierras-; está la Madre de Dios, la Virgen de Luján, como signo indiscutible de que la Virgen es la Dueña y Patrona de esta Patria Argentina, porque la Bandera Nacional, que nos identifica a los argentinos en cualquier parte del mundo, está tomada, como dijimos, de su manto celeste y blanco; están los habitantes nativos de estas tierras, que al igual como sucedió en el resto del continente americano conquistado y evangelizado por los españoles, se fusionó con la raza española, para dar lugar a innumerables razas y etnias locales, en lo que constituye un ejemplo único en el mundo de fusión de razas de forma pacífica y amistosa.
         Cuando suceden tragedias como la del ARA San Juan –en memoria de cuyos tripulantes estamos celebrando esta Santa Misa-, es necesario, como hemos dicho, además de elevar oraciones al Altísimo –la oración más grande es la Santa Misa, en la que el mismo Hombre-Dios eleva nuestras peticiones al Padre por medio de la renovación incruenta del sacrificio de la cruz-, reflexionar acerca de la realidad de la Patria y de sus orígenes fundacionales, para regresar a ellos, sobre todo, la Cruz y el Manto de la Virgen de Luján, para ser conducidos por ellos a la Patria celestial, la Jerusalén del cielo, de la cual la Patria terrena –parafraseando a José Antonio Primo de Rivera, la Patria es “unidad de destino en lo trascendente”[1]- ha de ser un anticipo en el tiempo. Y es necesario también, en medio del dolor, y con el corazón desgarrado por el dolor, dar gracias a Dios, porque a los innumerables Héroes de la Patria Argentina –los que cayeron en Malvinas, los que combatieron a los Ingleses, y tantos otros más, que lucharon hasta dar la vida contra ideologías intrínsecamente perversas-, se acaban de sumar cuarenta y cuatro héroes más. Y sin son héroes, porque dieron sus vidas por amor a la Patria, algún día serán declarados santos, porque el que da la vida por la Patria, da la vida por Dios, que es Quien nos la regaló.



[1] Cfr. José Antonio Primo de Rivera, Discurso de Fundación de Falange Española, pronunciado en el Teatro de la Comedia de Madrid, el día 29 de octubre de 1933.

Laus Deo! La Patria Argentina tiene 44 nuevos héroes


Gloria eterna a los 44 héroes marinos del ARA San Juan, 
caídos en el cumplimiento de su deber.
Que sus cuerpos descansen en paz en el fondo del mar, 
y que sus almas, desde el cielo, ante el trono de Dios, 
intercedan por nuestra Patria.