Nuestra Señora de Malvinas
jueves, 3 de abril de 2025
miércoles, 6 de septiembre de 2023
Evita, la fanática sectaria e idólatra, que de modo blasfemo colocaba a Perón por encima de Dios y quería MATAR a todos los no-peronistas
El siguiente artículo pertenece al P. Javier Olivera Ravassi.
Lo que nos pertenece es el título y la definición de Eva Perón, según nuestro parecer: una prostituta muy sagaz, arrivista, idólatra, pagana, violenta, blasfema. Pobre Patria Argentina, padece del cáncer del peroncho-kirchnerismo, un cáncer maligno, agresivo, del cual debe ser arrancada hasta la última célula, si la Patria quiere sobrevivir.

“Santa Evita” Perón
Hace un par de días que, la Confederación General del Trabajo (CGT) junto con un grupo de sacerdotes pertenecientes al movimiento de “Curas villeros”, ha comenzado a mover el avispero para pedir la apertura del proceso de canonización de Eva Duarte de Perón, esposa del extinto presidente de la Argentina, el Gral. Juan Domingo Perón.
De nada sirve ahora ponerse a narrar la vida de “Evita”, como se hacía llamar la ex carismática actriz que llegó a ser una de las mujeres más influyentes de su tiempo; ni de su juventud turbia y un tanto desordenada; ni tampoco –vale decirlo– de su muy probable conversión al final de su vida, luego de conocer a Roncalli y su muerte con todos los sacramentos (como atestiguaba el padre Benítez, su confesor e incondicional defensor).
– “Al final de cuentas, María Magdalena fue prostituta y ahora es santa” – se dirá.
– “Sí, pero no sólo se convirtió, sino que pasó gran parte de su vida como penitente, viviendo en una cueva y purgando sus pecados”.
Ahora bien: ¿Santa Evita? ¿será verdad?
Y…, cosas “veredes Sancho que non crederes” decía Don Quijote.
La verdad que uno a veces no sabe qué pensar o qué decir cuando le preguntan por estos temas.
O es como en tiempos de los Cristeros, cuando los mártires decían que “el cielo está barato” o es que hay una gran confusión y los santos se han devaluado.
Si seguimos, por ejemplo, al actual Catecismo de la Iglesia Católica, leemos sobre las canonizaciones lo siguiente:
“al canonizar a ciertos fieles, es decir, al proclamar solemnemente que esos fieles han practicado heroicamente las virtudes y han vivido en la fidelidad a la gracia de Dios, la Iglesia reconoce el poder del Espíritu de santidad, que está en ella, y sostiene la esperanza de los fieles proponiendo a los santos como modelos e intercesores (cf. Lumen Gentium, 40; 48-51)”[1].
– ¿Y Evita? “¿clasifica?”.
Pues hoy por hoy ya no sabemos qué decir…; lo que sí podemos hacer es traer a la memoria ciertas frases o discursos que, seguramente, algunos nunca oyeron.
– “La religión es para el hombre y no el hombre para la religión; y por eso la religión ha de ser profundamente popular, olvidándonos de los ritos excesivos y de las complicaciones teológicas”[2].
– “Después de Perón todos somos iguales”[3].
– “Perón se parece más bien a otra clase de genios, a los que crearon nuevas filosofías o nuevas religiones”[4].
– “Yo no concibo el cielo sin Perón”[5].
Y más, de sus discursos:
– “No nos alcanzará el alambre de fardo para colgar a los contreras».
– «No dejaré piedra sobre piedra que no sea peronista».
– “Con las cenizas de los traidores construiremos la Patria de los humildes”.
– “Solamente los fanáticos -que son idealistas y son sectarios- no se entregan. Los fríos, los indiferentes, no deben servir al pueblo. No pueden servirlo aunque quieran”.
– «No dejar en pie ningún ladrillo que no sea peronista».
Porque una cosa es que alguien se haya ido al Cielo por pura misericordia divina y otra muy distinta que sea santo.
Que no te la cuenten…
P. Javier Olivera Ravasi, SE
martes, 15 de agosto de 2023
martes, 20 de septiembre de 2022
miércoles, 14 de septiembre de 2022
lunes, 1 de agosto de 2022
viernes, 1 de abril de 2022
Gloria eterna a los Héroes de Malvinas, ignominia eterna a los usurpadores británicos
Hay
tres cosas por las que vale la pena dar la vida: Dios, Patria y Familia. Los oficiales
y soldados del Ejército Argentino dieron la vida por Dios, por la Patria y por
la Familia. Por Dios, porque dieron la vida por la Patria y quien da la vida por
la Patria, la da por Dios, Quien es el que nos dio la Patria; dieron la vida
por la Patria, porque la Patria era mancillada continuamente por los
usurpadores británicos, desde el día en que a punta de pistola y haciendo uso
de la fuerza, injusta y armada, ocuparon ilegalmente el suelo patrio, nuestras
Islas Malvinas; dieron la vida por la Familia, porque quien agrede a Dios y a la
Patria, está agrediendo a la Familia, creación de Dios y núcleo central de la
Nación Argentina que puebla la Patria.
Por
haber dado la vida por Dios, la Patria y la Familia, nuestros valientes
soldados argentinos reciben el premio inmortal de ser considerados Héroes de la
Patria, porque derramaron su sangre para lavar la afrenta que sufría nuestra
Patria a manos del invasor y usurpador inglés. Pero también podemos decir que
son santos, porque dieron su vida por la Patria y el que da la vida por la
Patria la da también por Dios y Dios premia, a quien le ofrenda su vida, con la
vida eterna en su Reino, el Reino de Dios, Reino de paz, de alegría, de
justicia, de santidad.
Los
soldados argentinos que combatieron en Malvinas son por lo tanto Héroes y Santos
y una Nación que tiene Héroes y Santos debe sentirse orgullosa, porque los Héroes
y los Santos representan lo mejor del ser humano, la flor y nata de la Nación.
Al
recordar la Gesta de Malvinas, honramos la memoria de nuestros valientes
soldados argentinos caídos en combate, cuya sangre regó el suelo malvinense. Sus
cuerpos descansan en la turba de las Islas Malvinas, pero sus almas vigilan
desde el Cielo, más alto que las estrellas, porque están junto a Dios Trino y
al Cordero y desde el suelo, con su sangre derramada en la turba malvinense y
desde el Cielo, con sus almas en alegre y gloriosa contemplación del Cordero de
Dios, nos dicen, en lo más profundo de nuestros corazones: “Las Islas Malvinas
fueron, son y serán argentinas”.
lunes, 17 de junio de 2019
La Bandera Argentina tiene los colores de la Virgen por deseo de Dios











