Nuestra Señora de Malvinas
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viernes, 15 de marzo de 2013

Papa Francisco sobre Malvinas: "No hay que olvidar a los que derramaron su sangre en el suelo argentino"




El Papa Francisco celebra su misa inaugural con los cardenales dentro de la Capilla Sixtina, en el Vaticano ayer. El año pasado, él dijo: "No hay que olvidar a los que derramaron su sangre en el suelo argentino"



El recién elegido Papa Francis, el cardenal Jorge Mario Bergoglio de Argentina, afirma que "Las Malvinas pertenecen a Argentina y llamó 'usurpadores' a los Británicos



Veterano: Teniente General Sir Hew Pike, quien encabezó la 3 div de Paracaidistas en el conflicto de 1982, esta "triste" de que el pontífice considere que las Malvinas pertenecen a Argentina


Frases del Cardenal Jorge Mario Bergoglio -actualmente, Papa Francisco-, donde calificó al Reino Unido como “usurpador” del archipiélago en el Atlántico Sur.
El año pasado, durante una misa para conmemorar los 30 años del conflicto bélico de 1982, el entonces arzobispo de Buenos Aires dijo frente a ex combatientes: "Venimos a rezar por aquellos que han caído, hijos de la Patria que salieron a defender a su madre, la Patria, a reclamar que es suyo de la Patria y les fue usurpado"
Los matutinos recordaron que en 2009, en una misa para familiares de caídos que estaban por viajar a las islas, señaló: “Vayan a besar esa tierra que es nuestra y nos parece lejana”.
“Hay ángeles que los acompañan, que son hijos, esposos y padres de ustedes, que cayeron allá en un gesto religioso, casi, de besar con su sangre el suelo de la patria”, agregó en esa ocasión.


Malvinas: Bergoglio pidió por quienes "hayan estado o no" en combate

A "todos dejó cicatrices", sostuvo el cardenal en una misa en la Catedral porteña. Aludió a los soldados que fueron movilizados pero que no pisaron el archipiélago.


SIN DISTINCIÓN. El cardenal pidió por todos los que participaron en la guerra.
SIN DISTINCIÓN. El cardenal pidió por todos los que participaron en la guerra.

El cardenal Jorge Bergoglio reclamó una reivindicación de "todos" los argentinos que expusieron el cuerpo en la Guerra de Malvinas "hayan estado o no en el campo de batalla", porque, advirtió, a "todos dejó cicatrices".
"Venimos a rezar por aquellos que han caído, hijos de la Patria que salieron a defender a su madre, la Patria, a reclamar que es suyo de la Patria y les fue usurpado", aseveró en una misa en la catedral metropolitana a 30 años del conflicto bélico con Gran Bretaña.
El primado argentino recordó que "muchos jóvenes quedaron allá y no pudieron volver. Otros volvieron pero ninguno pudo olvidar", y subrayó que "hayan estado o no en el campo de batalla, (la guerra) les dejó cicatrices".
CICATRICES
"Cuántas cicatrices, cuántas familias destruidas por la ausencia definitiva o por un regreso truncado", agregó el cardenal, que también aludió a los soldados que fueron movilizados pero que no entraron en combate y que llevan a cabo reclamos para obtener beneficios sociales como los que reciben los que sí estuvieron en Malvinas. Bergoglio insistió en reclamar que "la Patria tiene que acordarse de todos ellos".
"La Patria no puede excluir de su recuerdo a ninguno que fue convocado, tiene que hacerse cargo de tantos corazones con cicatrices y decirles gracias, a los que quedaron en las islas o  sumergidos en el agua, a todos", precisó.
Participaron del oficio religioso en el templo porteño ex combatientes, familiares de los caídos y también ex soldados conscriptos integrantes del Campamento TOAS (Teatro de Operaciones del Atlántico Sur) Plaza de Mayo, a quienes el purpurado porteño acompaña  en sus reivindicaciones.
(extraído de: http://tn.com.ar/politica/malvinas-bergoglio-reclamo-una-reinvindicacion-a-los-que-hayan-estado-o-no-en-la-g_087839)


Diario Italiano "Corriere della SEra"

15-03-13

LA CONTESA TRA LONDRA E BUENOS AIRES DURA DA QUASI DUE SECOLI

Bergoglio e quell'omelia sulle Falkland:
«Britannici usurpatori»

Il giorno dopo tutti i tabloid del Regno ricordano la posizione
del Papa sulle isole contestate: «Suolo argentino»


Il titolo del Il titolo del
A un giorno dalla sua elezione, Papa Francesco sembra uno che parla chiaro: per quel che si è visto fino ad ora, non troppo uso a bizantinismi o a equilibrismi di sorta. Anche su una questione piuttosto delicata, come la contesa che divide da quasi due secoli Argentina e Gran Bretagna sul possesso delle Falkland (o le Malvine come le chiamano a Buenos Aires).
LA CONTESA- Una contesa costata una guerra breve e sanguinosa nel 1982, vinta dalla Thatcher contro i generali (poi caduti anche per questo motivo). Una contesa che ebbe pure un coté calcistico (con il Maradona che "punisce" da solo l'Inghilterra con la celebre Mano di Dio). E che ha visto un nuovo capitolo, proprio qualche giorno fa, con il referendumcon cui, gli abitanti delle isole, con una maggioranza a dir poco bulgara, il 99,8% (1.514 sì e 3 no), hanno deciso che le Falkland devono rimanere col Regno.
«SUOLO ARGENTINO»- Ebbene, il day after la salita al soglio di Francesco, tutti i tabloid di Britannia in coro, il Sun , ilDaily Mirror e il Daily Mail, ma anche quotidiani più istituzionali come il Telegraph e l'Indipendent, hanno ricordato l'omelia pronunciata nell'aprile scorso dall'allora arcivescovo di Buenos Aires, in occasione del trentennale del conflitto: « Non dimenticate quelli che sono caduti durante la guerra- diceva Bergoglio- perché hanno sparso il loro sangue su suolo argentino».
«USURPATORI»- E poi: «Siamo qui a pregare per tutti quelli che sono caduti, figli della patria che sono andati a difendere le loro madri, per reclamare ciò che era loro, parte della patria, che è stata usurpata». Una posizione molto netta dunque che forse inquieta la stampa britannica, pure cauta e rispettosa però nel riportare le parole del Pontefice (giusto il Sun rispolvera la maradoniana Mano di Dio). Ora che non parla più solo agli argentini, ma al mondo intero, sarà interessante vedere come Francesco affronterà la spinosa questione.
© RIPRODUZIONE RISERVATA(extraído de: http://www.corriere.it/esteri/speciali/2013/conclave/notizie/14-marzo-tabloid-inglesi-contro-papa-falkland_b641597e-8c92-11e2-ab2c-711cc67f5f67.shtml )

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cristo en la cruz ha derribado para siempre el odio que enfrentaba a los hermanos

Que la Sangre del Cristo de la Jura de la Independencia
selle la paz de Dios en los corazones de los argentinos

Ante un nuevo aniversario del golpe militar de 1976, que diera origen al engendro nefasto llamado “Proceso militar”, y frente a la percepción de que las causas ideológicas que lo generaron siguen aún vigentes, con el consiguiente daño que se produce a la Patria, cabe reflexionar atentamente, para detener la vorágine de odio y de rencor, de enemistad y de enfrentamiento que cada día envuelve más y más a los argentinos.

Considerando el tema que nos preocupa, es necesario dejar en claro nuestra consigna, que refleja nuestra posición, y nuestra consigna es que no queremos: ni militares golpistas, ni subversivos marxistas; ni triple A, ni Montoneros; ni gobierno democrático corrupto, ni gobierno por golpe militar aún más corrupto; ni izquierda, ni derecha; ni comunismo, ni liberalismo; ni Marx, ni Adam Smith; ni olvido, sin pedir perdón, ni memoria, sin perdonar.

No más golpes de Estado, nunca más; no más guerrilla subversiva, nunca más; no más divisiones entre los argentinos, nunca más; no más enfrentamientos, nunca más; no más rencor, no más odio, nunca, nunca, nunca más.

Queremos una Argentina justa, solidaria, fraterna, sin divisiones ideológicas, sin enfrentamientos, producto de los fantasmas ideológicos maniqueos que consideran, al que no piensa como uno, que el otro es un enemigo al cual hay que eliminar.

No es una utopía pensar que los argentinos podemos dedicarnos, todos juntos, unidos bajo una misma hermandad nacional, a solucionar los graves problemas -de orden económico, moral, espiritual- que aquejan a nuestra Patria, que no son de hoy ni de ayer, sino de siempre.

No es una utopía, pero también es cierto que ninguna ideología, de ningún signo, ni de derecha, ni de izquierda, ni de centro, habrá de traer paz, tranquilidad, prosperidad y unidad a la Nación Argentina.

Ninguna ideología, del signo que sea, unirá en una misma hermandad a los argentinos, porque la ideología, por definición -sea de derecha, de izquierda o de centro-, es sectaria, cainita, disolvente, generadora y perpetuadota de enfrentamientos, puesto que su misma naturaleza maniquea le exige, para sobrevivir, una contraparte “negativa”, a la cual hay que destruir para progresar. Pero, al mismo tiempo que destruye a su contraparte, la ideología debe reconstruirla nuevamente, so pena de quedarse inmóvil y petrificada, y la reconstruye para destruirla nuevamente, repitiendo el proceso hasta el infinito.

La ideología funciona con un perverso mecanismo de tesis-antítesis-síntesis, ya que de lo contrario desaparece, y es por este motivo que es incapaz de traer paz y orden.

La paz volverá a la Argentina, y a todos sus habitantes, no por las ideologías, del signo que sean, sino cuando sea Cristo Dios, Rey pacífico, quien reine en los corazones de los argentinos; la paz llegará a los argentinos cuando sea su gracia la que ilumine nuestras mentes, cuando sea su Ley, la Ley Nueva, la ley de la caridad, la que guíe nuestro obrar.

Esto es posible, porque en Cristo desaparece la Enemistad; en su cruz se da muerte al enfrentamiento entre los hombres; con su cruz y con su Sangre, Cristo derriba el muro de odio que se levanta entre los hombres, impidiendo ver que uno es el hermano del otro, y que los dos son hijos de un mismo Dios.

Al contemplar a Cristo crucificado y resucitado, desaparece del horizonte del hombre el muro de enemistad y de odio cainita que lo enfrentaba a su hermano, a su prójimo, y en Cristo se reconcilia y se hermana, con una fraternidad infinitamente más fuerte que la biológica, porque queda unido a su hermano por la Sangre y el Espíritu de Cristo.

En Cristo, muerto en cruz y resucitado, el hombre encuentra la paz, no la que da el mundo (cfr. Jn 14, 27), que es una paz basada en meros factores externos, sin transformación interior, sino la paz de Dios, una paz que originándose en el Corazón mismo de Cristo Dios se derrama sobre los hombres, en su ser más profundo e interior, disolviendo para siempre, en la beata alegría y en el perdón del Ser divino, el odio ciego que desde Caín se transmite a los hombres.

Que Cristo sea nuestra paz, que Él ha derribado de una vez para siempre al muro de odio que separaba a los hombres, y que ha destruido, con el poder de su Sangre, a la Enemistad, lo dice San Pablo: “Cristo es nuestra paz; Él derribó con la cruz el muro de odio que enfrentaba a los pueblos y dio muerte a la Enemistad” (cfr. Ef 2, 13-14).

Es esta paz, la que brota de Cristo crucificado, el Cristo que gloriosamente preside el Congreso de Tucumán, que nos hizo nacer como Nación, la que queremos para nuestra Patria.

En los orígenes fundacionales del Ser nacional, sobre las entrañas mismas de la Patria Naciente en Tucumán, se derrama la gloriosa Sangre del Hombre-Dios, la Sangre que sella en la paz de Dios los corazones de los hombres.

Es esta paz la que imploramos a la Trinidad, por la intercesión de la Madre de Nuestra Patria, la Virgen de Luján, y por la intercesión del Ángel Custodio de Argentina.